Manuel Cruzat:
Las claves y desafíos de su nueva etapa empresarial

Desde que en julio pasado concretó la asociación con Juan Hurtado Vicuña que convertirá una remota zona en Pudahuel en una futura ciudad, Manuel Cruzat Infante entró en una nueva fase. Dejó atrás un largo período de debacle empresarial y riesgo financiero que afectó a Empresas CB.

Y así como Hurtado dio muestra de su visión empresarial al apostar por megaproyecto en el Valle de Lo Aguirre, Cruzat reestructuró sus obligaciones saldando lo medular de las acreencias que arrastraba con el sistema bancario. 

La tranquilidad parece haber vuelto a los negocios de la familia, y están enfocados de lleno al sector inmobiliario -su gran foco actual-, que incluyen el proyecto Curauma (en las afuera de Viña del Mar, V Región) y sus posiciones en la zona de expansión de Pudahuel, valorizadas por su apertura al uso urbano y el auge de inversiones en sus alrededores. 

¿Quedó el grupo en condiciones de retomar el trabajo y preparar un próximo resurgimiento? “Ahora la idea es trabajar con capital propio, así que hay que cruzar ese punto”, explica una fuente ligada a la familia.

La decisión de Hurtado de desarrollar un megaproyecto en el Valle Lo Aguirre en Pudahuel implicó el pago de pasivos de Empresas CB por unos US$ 100 millones, con lo cual se hizo del control del 58% de la sociedad, el 13,5% de la propiedad de la compañía minera Quebrada Blanca con su deuda subordinada, y derechos de agua en la Pampa del Tamarugal. 

Al mismo tiempo, un acuerdo cerrado en paralelo con EuroAmérica Seguros de Vida para un aporte de US$ 27 millones, permitió reestructurar la deuda pendiente en Curauma, su principal activo. 

“Han resuelto problemas con imaginación y creo que la complicación grande que había hace 7 u 8 años, se ha resuelto en un 90%”, indica un empresario que acompañó a Cruzat desde los inicios de la fundación del conglomerado económico. Esta es una percepción compartida a nivel del mercado, donde coinciden en que si bien la etapa urgente del endeudamiento bancario se superó, en el corto plazo la liquidez todavía será esquiva, porque los retornos por los proyectos tomará su tiempo. 

“Las soluciones que han logrado han sido interesantes, pero eso no quita que siga con problemas. Hay un patrimonio, pero no está la liquidez, se han solucionado problemas, pero no se han podido resolver todos de una vez”, indica una fuente del sector financiero.

Veredicto bursátil

La mejor percepción que tiene el mercado acerca del grupo Cruzat se refleja en el desempeño de las cuatro sociedades que mantiene en bolsa, las cuales en 2004 llamaron la atención por sus altas tasas de crecimiento, tras años de estancamiento. Coincidiendo con el acuerdo con Hurtado, la rentabilidad de CBI (CB Inmobiliaria) -de la cual uno de sus principales activos es el megaproyecto Curauma- creció 173% y la de CB Capitales, que actualmente tiene como giro principal la entrega de productos y servicios vía Internet, subió en magnitud similar (175%), registrando descensos moderados este año, (-2,63% y -12,5%, respectivamente) 

En tanto, los títulos de CB Transporte e Infraestructura subieron 125% en el ejercicio pasado, ajustándose este año con una baja de – 10,34%. Y CB Inverin (CB Inversiones Inmobiliarias), sociedad que posee el 65% de CBI y las más relacionada al patrimonio de la familia Cruzat, subió 352,9% en 2005, tendencia que se proyectó este año con un incremento de 6,96% a la fecha

Reestructuración

Ni en los momentos más difíciles de la crisis del conglomerado, la banca actuó con su energía habitual en contra de Manuel Cruzat. Así fue cuando el holding CB interrumpió el pago de intereses a sus deudores en medio de un programa de venta de activos iniciado en 1998 complicado por la crisis asiática y el bajo valor que el mercado esta dispuesto a pagar por los activos del grupo. El mismo ambiente de respeto a la historia del empresario se expresó en 2000, cuando un comité financiero que encabezó su cuñado Fabio Valdés, fue clave para recobrar la credibilidad y viabilizar la venta de activos por US$ 200 millones, logrando enajenar más de dos tercios de los activos de Cruzat, quien mantuvo sus últimas grandes pertenencias en Curauma y Lo Aguirre.

“Aunque hay tipos de deudores que hacen presión, son bastante menores, y con las operaciones que están en camino hoy día yo creo que esas cosas se pueden perfectamente bien saldar”, indica una fuente empresarial sobre el escenario actual del grupo.

Perspectivas

Tras haber forjado el mayor conglomerado económico del país en los ochenta y haberlo reinventado en la década siguiente, Manuel Cruzat es reconocido por su visión empresarial y su capacidad de ver oportunidades de negocios. Por eso, no es de extrañar que él siga haciendo sus aportes en el proyecto en Lo Aguirre que lidera la familia Hurtado. “Cruzat tiene participación en la propiedad y en el directorio. El es un hombre valioso, que tiene una visión interesante y siempre oportuna”, indica un ejecutivo del grupo Hurtado Vicuña. 

“Es una relación muy buena, con mucho respeto, se conocen hace muchos años, y lo que han hecho ahí ha sido súper positivo”, añade un cercano a Juan Hurtado sobre la relación establecida para el desarrollo del proyecto en Pudahuel a través de El Bosque S.A. Actualmente, esta sociedad está abocada en el desarrollo del master plan del megaproyecto y de los estudios que requiere su tramitación como Proyecto Urbano de Desarrollo Condicionado, todo con la expectativa de concluir estas tareas en el transcurso de este año, indican en la firma.

Proyección 

Más allá de la situación presente, otro tema que queda por despejar es si el mercado estará dispuesto a dar vuelta la página y permitir que los negocios de grupo resurjan, tal como ocurrió tras la crisis de los ochenta. “Creo que sí y que esto ya lo tienen cerca de la mano. Ahora, es un tema que depende de ellos mismos, sobre todo del propio Cruzat, pero a estas alturas creo que sí es posible”, sostiene un alto ejecutivo que conoce de cerca a la familia. 

Añade que el prolongado tiempo en que han tenido las puertas del sistema financiero cerradas, también ha servido para poner en perspectiva la actuación de Cruzat. “Estos procesos tan largos desgastan, pero también se va comprobando que ellos son gente buena y seria que se ha equivocado en algunos negocios. Están ahí, en un semi calvario que han soportado con dignidad y honestidad. Ha hecho cosas importantes, y el entorno más amplio se ha formado la intuición de que Cruzat no había planteado tan mal las cosas y que tenía activos mas valiosos que lo que gente pensaba”.

Jorge Isla Z.


La próxima generación 

De los trece hijos de Manuel Cruzat y Delia Valdés, seis trabajan con él, cerrando filas en estos años difíciles. ¿Tendrá esta generación la posibilidad de retomar el camino empresarial? “No tendrían ningún problema. Ellos han hecho un sacrificio por ayudar a la causa, han pagado un precio; pero son jóvenes, buenos profesionales y, más adelante, la experiencia que han tenido la van a capitalizar a su favor”, señala un cercano al clan.
Como sello de esta generación está el desarrollo de negocios en Internet, área que ve Nicolás Cruzat. El proyecto más activo es miscuentas.com, portal de presentación y pago electrónico de cuentas que opera con 150 empresas de servicios y 9 bancos y cuenta con 80.000 clientes inscritos. Completan esta área los portales cb.cl (compra y ventas de acciones a través del cual opera CB Corredores de Bolsa S.A.), tororojo.com ( comercia vinos y artículos relacionados), atacam.com (arte, flores, vivero y regalos, 4rutas.com (transporte y logística).
“Mi percepción es que el día de mañana, cuando llegue al término de todo este proceso, esta familia podrá partir de nuevo, de eso no tengo la menor duda. Hay una cosa que ayuda, es que este es un año bueno para terminar de arreglar problemas; el hecho que en general la economía chilena está muy bien es un viento de cola que ayuda a resolver estos problemas que ya llevan tanto tiempo”, opina un empresario que ha conocido de cerca la trayectoria de los Cruzat.

Diario Financiero
29 de abril de 2005

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