La gran revolución urbana

La inminente aprobación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) ha comenzado a movilizar a los inversionistas y propietarios de terrenos de las comunas periféricas de la capital. Se está consolidando un nuevo mapa inmobiliario en Santiago que promete la arremetida de importantes empresarios en el sector de la construcción.

Por Javiera Moraga

Contra lo que muchos podrían pensar, el ministro de Vivienda Jaime Ravinet debe estar durmiendo mejor que nunca, ya que sabe que su nombre podría pasar a los anales de la historia urbana de la capital como uno de los propulsores del crecimiento ordenado de la Región Metropolitana. Y claro, Ravinet acaba de lograr que uno de los proyectos emblemáticos de la administración Lagos -importantes modificaciones al Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS)- entre a su fase final en Contraloría, iniciativa que establece como mecanismo de crecimiento las llamadas Zonas de Desarrollo Condicionado (Zoduc) en 11 nuevas comunas de la capital.

Se trata de un tema descomunal, que en el sector privado estiman nos pondrá a la misma altura que los países desarrollados en materia urbana, ya que este sistema de smart growth (crecimiento inteligente) que se aplica en países como Estados Unidos, Canadá o Inglaterra no deja nada al azar... Todo se hace de forma ordenada y regulada y con mecanismos de mercado.

Y en el centro de esta revolución en Chile están las llamadas Zoduc (Zonas de Desarrollo Urbano Condicionado), áreas en donde se contempla desarrollar complejos inmobiliarios integrados en terrenos sobre 300 hectáreas. Los primeros Zoduc datan de 1997, cuando las autoridades se dieron cuenta que la ciudad no daba más y autorizaron su crecimiento hacia el norte, levantando la medida que congeló los límites urbanos en 1994. De ahí, nacieron siete Zoduc, distribuidas en Colina, Lampa y Til-Til.

Si bien eso fue una buena solución para el crecimiento habitacional de la Región Metropolitana, las críticas les llovieron a las autoridades ya que los privados los acusaron de haber elegido esas zonas “a dedo” y en forma absolutamente arbitraria. De ahí que la administración Lagos haya considerado que podía anotarse un importante punto si resolvía el tema urbano de la capital como un todo y asumió el problema como una de las tareas prioritarias de su gobierno.

Por eso, durante años se trabajó en un nuevo plano, para el que hubo “humo blanco” sólo hace dos semanas en el Consejo Regional (CORE), organismo que terminó por aprobar que en 11 comunas periféricas de Santiago -que en total suman 90 mil hectáreas- se puedan desarrollar nuevas Zoduc flotantes. “Es un nuevo modelo donde en cualquier sector de la región que cumpla con un paquete de requisitos se podrán desarrollar proyectos inmobiliarios al estilo Zoduc”, explica Luis Eduardo Bresciani, director de la División de Desarrollo Urbano del Minvu. Toda una revolución.

Y como camarón que se duerme se lo lleva la corriente, la medida ya dio el pitazo inicial para que importantes desarrolladores inmobiliarios que poseen grandes extensiones de terrenos en esas comunas comiencen a tomar en serio la posibilidad de levantar nuevas Zoduc. Es más, ya hay avanzadas conversaciones entre importantes empresarios del rubro para entrar a las zonas donde hacer este tipo de desarrollos inmobiliarios integrados será grito y plata...

Uno de estos lugares es Pudahuel. Ahí, ya están instalados pesos pesados del tablero empresarial chileno: Manuel Cruzat, Juan Manuel Santa Cruz (Empresas Lipigas) y Enersis. En Quilicura y San Bernardo, en tanto, la pelea la darán actores de la talla de Francisco Pérez Yoma. Así, suma y sigue...

Pro y contra de las Zoduc

Actualmente se están desarrollando sólo algunos proyectos Zoduc -cuya aprobación data de 1997- y que se encuentran específicamente en el sector de Chacabuco (Colina, Lampa y Til Til). Un caso emblemático es Piedra Roja (Consorcio Inmobiliario Manquehue, ligado a la familia Rabat, entre otros), un desarrollo que está más bien orientado a la clase media alta y a restarle clientes a La Dehesa. Chamicero es otro Zoduc que ha sido bautizado como Valle Norte y está ligado a empresarios de la talla de Sergio de Castro y Juan Carlos Latorre. Y finalmente, La Reserva, el Zoduc del grupo Harseim, los mismos dueños de los terrenos donde se construyó el Hotel Ritz.

Para ponerlo en el contexto urbano, todos los Zoduc están planeados para desarrollarse en un plazo de diez a 20 años como mínimo -por la extensión de hectáreas-, siendo diseñadas como verdaderas ciudades: con áreas productivas (oficinas, locales comerciales), áreas educativas (colegios, sedes universitarias) y servicios (consultorio, bomberos, retenes) además de los proyectos inmobiliarios.

Pero sin duda, no es llegar y hacer una Zoduc, ya que para poder desarrollar estas ciudades integrales se deben invertir enormes recursos en mitigaciones, es decir, accesos viales y posibles proyectos de impacto ambiental. De ahí, por ejemplo, que en las Zoduc de Colina, los propietarios de Valle Norte y Piedra Roja se hayan tenido que unir para financiar el camino Pie Andino y la Radial Nororiente invirtiendo más de 250 mil UF cada uno. Esto permitirá a los habitantes del sector estar completamente conectados a Santiago en pocos minutos.

Por eso Pudahuel hoy despierta tanto interés, ya que sus accesos viales permiten que las posibles Zoduc que se creen allí se transformen en unas de las mejor conectadas de la Región Metropolitana... aunque habrá que ver cuáles serán las demás mitigaciones con las cuales deberán contribuir.

También San Bernardo tiene un circuito vial importante que la transformaría en una comuna muy atractiva. Y para qué hablar de Quilicura, donde hay con este nuevo plan una mayor cantidad de terrenos agrícolas que se transformaron en zonas completamente urbanas.

Pero no todo lo que brilla es oro. Es que si bien tener un mecanismo para crecer es una de las cosas más positivas del modificado PRMS, para muchos esto equivale a tener un Mercedes Benz y no tener plata para la bencina. “Esta norma es muy refinada pero el problema es que no tiene institucionalidad que la sustente... la ley actual es casi por compromiso”, explica Iván Poduje, arquitecto y consultor de Atisba, empresa de estudio de proyectos urbanos.

El otro problema que ve, es que 300 hectáreas -equivalentes a un tercio de la comuna de Providencia- como tamaño mínimo son posibles de abordar sólo por muy pocas empresas y tal vez el tamaño para permitir estas zonas debería ser mucho menor, dice Poduje.

En todo caso, el balance general es positivo, dado que se termina con la figura típica de las parcelas de agrado que no exigen ningún tipo de mitigación, y que hoy es un producto mucho menos rentable que el estar inserto en una ciudad integral. Por otro lado, las Zoduc tienen la obligación de edificar un 40% de vivienda con subsidio -dentro de ésta se contempla la vivienda social- lo que alivia bastante la labor gubernamental.

Santiago crece...

Los urbanistas dicen que las proyecciones de las Zoduc son enormes, sobre todo a largo plazo, dado que para los próximos 20 a 25 años se proyecta que Santiago va a crecer en cerca de 2,5 millones de habitantes. En esa perspectiva, las estadísticas nos indican que la ciudad crece hoy del orden de 1.200 hectáreas al año, y como quedan unas 21 mil hectáreas disponibles (10 mil al interior de las comunas y 8 mil en la periferia), en esa época se verá la relevancia de haber permitido estas Zoduc.

En el Minvu reconocen cierta inspiración en Curauma, el proyecto estrella de Manuel Cruzat en la V Región. Allí, el empresario tiene 2 mil hectáreas donde se ha levantado una verdadera ciudad, con todo tipo de servicios. Curauma reúne casas que van desde 600 a 8 mil UF y dicen que es el mejor ejemplo de coordinación privada... Y claro, como Cruzat tiene fama de visionario, los estudios urbanos de Curauma tuvieron sus inicios nada menos que en Harvard.

Pues bien, es justamente la experiencia de Cruzat la que se está implementando... eso sí a la manera capitalina. Ahora sólo queda esperar que cada actor relevante del sector inmobiliario tome posiciones en estos mega-proyectos... los dados están echados.


Area de Colina: las Zoduc ABC1
• Zoduc Piedra Roja

La zona se conoce como Chicureo y son tierras que durante años ha dominado la familia Rabat. Eran los terrenos contiguos a los viñedos de este grupo, que al ver la plusvalía decidieron trasladar la viña a otro sector... y vaya que tuvieron ojo.

Para desarrollar Piedra Roja, el grupo Rabat está inserto en el consorcio Chicureo Desarrollo Inmobiliario. Este contempla un 50% de Inmobiliaria Manquehue -José Rabat y sus ocho hijos- y el otro 50% de Hispano Chilena, ligada a la familia Labra, los dueños de Ciudad Empresarial; Sipsa, ligada a la familia Menéndez Ross; Patricio Guzmán y Julio Antonio Bouchon, dueño de conocidos viñedos.

El proyecto tiene el tamaño de Vitacura y contempla invertir más de 1.800 millones de dólares a 20 años plazo y está orientado al segmento ABC1. Las viviendas que fluctúan entre las 5 mil y 8 mil UF ya están a la venta, contemplándose construir en el largo plazo unas 12 mil que albergarán a 65 mil habitantes. También se considera que unas 200 hectáreas sean destinadas a servicios y áreas verdes y se calculan que se construirán diez colegios, instalaciones de comercio, universidades y un sinfín de cosas.

En este caso el impacto por mitigación estuvo directamente relacionado a la contribución para la construcción del camino Pie Andino y la Radial Nororiente.

• Zoduc La Reserva

Esta es la estrella del grupo Harseim, conocidos en el mundo de la construcción por tener buen olfato para adquirir terrenos que rápidamente ganan plusvalía. Por ejemplo, el Hotel Park Plaza ubicado en Lyon, se levantó en los terrenos de la casa que le compraron a su abuela y acaban de inaugurar el Ritz, en terrenos privilegiados donde estaba el teatro El Golf.

La Reserva fue uno de esos aciertos, ya que eran los terrenos donde estaba una antigua fábrica de explosivos y cuando terminaron esa sociedad se quedaron con 740 hectáreas.

Este proyecto aspira absorber la demanda de los segmentos medios altos, con directa conectividad a los sectores altos de la capital como La Dehesa o Lo Barnechea. Se contempla desarrollarlo en unos 15 años y la inversión potencial es de 500 millones de dólares. Incluiría 5.600 viviendas que costarán entre 5 mil y 7 mil UF. Esta Zoduc espera albergar a 12 mil habitantes.

• Zoduc Valle Norte

Acá los actores relevantes son Ecsa -Sergio de Castro, Juan Carlos Latorre y Sergio Reiss- en asociación inmobiliaria con Fernández Wood. La inversión bordea los 700 millones de dólares y pretenden albergar a 37 mil habitantes. Los terrenos superan las 1.600 hectáreas y fueron comprados a la familia Fuentes, que se dedicaba a la crianza de animales. Esta Zoduc contempla entre 4 y 5 mil viviendas que bordearán las 4.500 UF. El proyecto también incluye un centro tecnológico, club deportivo y una universidad.

• Zoduc Santa Elena

La familia Abalos -los míticos constructores de los 80 que levantaron importantes sectores de Santiago junto a sus socios de toda la vida, los González- posee una gran extensión de terreno en la zona de Colina. Son unas 1.047 hectáreas y aun cuando son los dueños mayoritarios -cerca del 80%- tienen socios bastante interesantes: Hernán Somerville, presidente de la Asociación de Bancos, quien tendría un porcentaje cercano al 10% y Lorenzo Bitar (hermano del ministro de Educación) con otro 10%.

En esta extensión, los Abalos y sus socios planean levantar 10.715 viviendas inmersas en una ciudad integral como las que exigen las Zoduc, es decir, con todo tipo de servicios. El proyecto está orientado a la clase media con casas en un rango de 4 mil y 6.500 UF. La idea es que en el largo plazo vivan allí entre 40 y 50 mil personas.

Actualmente, el lugar está en etapa de diseño y en marzo próximo se comenzarán a construir las casas. Los Abalos y sus socios debieron firmar un acuerdo donde se comprometieron a entregar un millón de UF para mitigaciones viales.

Area de Lampa: las Zoduc de la clase media

• Zoduc Valle Grande

Esta nueva “ciudad urbana” está ubicada al norte de Quilicura. Sus principales socios son Novaterra, Ernesto de Castro, Sergio Ried, Pedro y Juan Pablo Urrutia y Orlando Mingo. El proyecto en sí demandará cerca de 690 millones de dólares y está proyectado a entre 12 y 15 años. Será una verdadera ciudad, donde ya todos están tomando posiciones. De hecho, la Universidad Andrés Bello compró 25 hectáreas para desarrollar todo su equipamiento deportivo, que a futuro se podría transformar en su sede norte.

El proyecto final contempla 15 colegios, se estima que dará trabajo a 27.500 personas y el 2010 vivirán alrededor de 60 mil personas de estratos medios en 15 mil casas. Actualmente, en la primera etapa que ya está a la venta se han materializado 70 millones de dólares y contempla casas en el rango de las mil y 3 mil UF. “A lo que nosotros aspiramos es a entregarle calidad de vida a los estratos medios bajos”, explica Orlando Mingo.

• Zoduc Santo Tomás

Con la aprobación del modificado Plano Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) Jean Paul Rabanales, gerente general de la inmobiliaria de Francisco Pérez Yoma, considera que las reglas del juego han quedado claras para comenzar a desarrollar esta Zoduc. En este desarrollo están asociados Pérez Yoma (quien controla cerca del 50% a través de su constructora PY) con Consorcio y Corpbanca. Está concebida para 35 mil habitantes con una inversión de 300 millones de dólares donde se piensan construir 7.200 viviendas. Uno de los proyectos de mitigación que harán estos socios es un aporte de 70 mil UF para construir el camino de acceso San Luis, que es una vía de acceso estructurante.

• AUDP Larapinta

A pesar que no está reconocida como una Zoduc, el Minvu está convencido que los aportes realizados en mitigaciones son similares a los que hace una zona de desarrollo condicionado, los que en el caso de Larapinta se hicieron de manera voluntaria y en una cifra que bordeó las 136 mil UF. En esta Area Urbanizable de Desarrollo Prioritario (AUDP) los socios decidieron congelar cualquier proyecto hasta no tener claro si el Minvu dará el vamos a una nueva regulación que podría ampliar el plano urbano de Quilicura. El problema estaría centrado en los altos costos de mitigación que deberían seguir implementando para llevar adelante este desarrollo.

No obstante, Socovesa (Eduardo Gras) dueño de un 70%, y Jacobo Ergas que controla un 30% aproximadamente, contemplaron en algún momento desarrollar cerca de 8 mil casas para unos 50 mil habitantes, lo que duplicaría la población de Lampa que hoy asciende a 20 mil habitantes.

Area Til-Til

• Zoduc Tapihue

En esta zona -que se ubica a 30 kilómetros al norte de Santiago- Enersis tiene alrededor de 850 hectáreas utilizables. A pesar de que tiene un master plan básico no estaría en los planes privados de Enersis desarrollarlo. Una de las posibilidades que se barajan es venderlo al mejor postor.

Pudahuel, la estrella

Para muchos el nuevo Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) abre un sinfín de oportunidades en esta zona. Si bien nadie puede garantizar que en estos lugares se hagan Zoduc, al menos se sabe que el terreno alcanza para desarrollar varias zonas de desarrollo condicionado. Una de las mayores ventajas son las conexiones viales con las que cuenta Pudahuel, entre las que destacan la Costanera Norte (en obra), la Ruta 68, la Panamericana Norte y Sur, la Circunvalación Américo Vespucio, y por cierto la cercanía a la línea del metro y al aeropuerto.

• Familia Santa Cruz

Los socios de Yaconi en Lipigas tienen una verdadera mina de oro en Pudahuel. Se trata de 600 hectáreas frente a los terrenos de Manuel Cruzat (Valle Lo Aguirre) que se ha bautizado como el sector de Las Lilas y que pertenecen en un 100% a la familia Santa Cruz. Y como un verdadero imán estos terrenos han atraído nada menos que a la familia Rabat (dueños de Inmobiliaria Manquehue), quienes están en avanzadas conversaciones para desarrollar algunos proyectos dentro de una posible Zoduc junto a los Santa Cruz. De hecho, ya habría un plan maestro que contemplaría viviendas más bien enfocadas a la clase media que estarían en un rango de precio entre mil y 2.500 UF. La asociación implicaría que los Rabat pondrían parte del expertise inmobiliario.

• Lo Aguirre, el nuevo imperio de Cruzat

Los terrenos que tiene Cruzat en Pudahuel se ubican en el Valle Lo Aguirre. Estos ascienden a 3.942 hectáreas. Lo notable es que el terreno es absolutamente plano y su extensión permitiría hacer muchas Zoduc si Cruzat se lo propone. Al interior del grupo, se cree que será Curauma el modelo a seguir. La idea es vender el terreno a diferentes desarrolladores inmobiliarios logrando una ciudad armónica con diferentes viviendas.

En la página web y de boca en boca se promociona el Valle Lo Aguirre como “La Nueva Florida”. Hay que reconocer que a Manuel Cruzat lo seduce mucho el tema inmobiliario y de hecho hace años que habla de desarrollar una ciudad satélite en esa zona. En caso de llevar adelante el proyecto, Cruzat está pensando incorporar un socio estratégico que tendrá el 50% de los terrenos... por eso la gran pregunta es quién será el afortunado. De todas formas, se cree que el proyecto inmobiliario que realicen puede alcanzar un ritmo de venta que igualaría al de Curauma, que vende cerca de cien casas al mes... habrá que verlo, ya que aún falta aprobar todo el plan maestro.

• Enea

El proyecto inmobiliario Enea -realizado por la filial de Enersis, Manso de Velasco, y la familia Guzmán Nieto- ha sido hasta el momento uno de los más exitosos de la zona de Pudahuel. Si bien éste está pensado para 25 ó 30 años e implica una inversión directa de 270 millones de dólares en seis fases, sin duda el auge inmobiliario de Pudahuel puede dar una mayor propulsión al proyecto.

Este centro que se compone de mil hectáreas ya tiene instalado a cerca de 7 mil habitantes y 50 empresas en su parque de negocios. Muchos de los barrios han sido desarrollados por la constructora PY (de Francisco Pérez Yoma), con un total de 1.400 viviendas.

Con la nueva ampliación de PRMS, hay cerca de 500 hectáreas de Enea que ingresaron a la categoría de Zoduc, en caso de que quisieran desarrollarlo bajo este esquema, algo que de alguna forma están haciendo.

Quilicura

• El “boom” de la asociación

Sin discusión esta comuna es una de las más dinámicas en desarrollo inmobiliario, ya que presenta los más altos índices de construcción y ventas. Aquí, ya se encuentran presentes varios actores relevantes que eventualmente podrían asociarse para realizar Zoduc.

Sin embargo, las Zoduc en esta área están a la espera, de modo que acá se necesita de la ampliación del límite urbano, que es otra figura, para poder desarrollar proyectos más pequeños que no implicarían mitigaciones y que de alguna manera podrían competir con las Zoduc de Lampa y las posibles de Pudahuel.

Entre los terratenientes de Quilicura están Francisco Posada, propietario de Transaex y la inmobiliaria Los Silos, que al menos tiene un paño de 60 hectáreas; Francisco Pérez Yoma, que muy cerca de él tiene más de 150 hectáreas y Víctor Petermann, el empresario dueño de Tehmco -una fábrica especializada en artículos de PVC- que es un importante terrateniente que podría tener más de 200 hectáreas.

Las proyecciones de San Bernardo y Pirque

• Pérez Yoma

En San Bernardo el empresario Francisco Pérez Yoma -dueño de Copeva y de PY- posee más de 400 hectáreas aunque en dos sectores. En La Masía tiene 200 hectáreas en las que ya puede construir por su carácter urbano o que puede transformar en Zoduc, para lo que necesita comprar más tierra o asociarse con algún vecino. Las otras tierras que posee se ubican muy cerca del camino Los Morros. Allí, Pérez Yoma tiene un campo productivo que podría ser una Zoduc, para lo cual debería asociarse con algún vecino en 100 hectáreas más. Sin embargo, el auge que está teniendo esta comuna y las potentes conexiones viales lo podrían tentar.

• Familia Fontaine

Pirque también es una zona que puede desarrollar interesantes Zoduc, a pesar que las conexiones viales están en proceso de construcción. Una opción son las alrededor de 600 hectáreas que pertenecían al Fundo El Principal, y que se encuentran contiguas a la viña del mismo nombre de los Fontaine. Actualmente, existe un joint venture de esta familia con inversionistas malayos -con los que está enfrentado el Estado de Chile- quienes controlan un 51% y los Fontaine un 49%. Con la aprobación del nuevo plan regulador estos empresarios podrían desarrollar su proyecto en el mediano plazo, es decir en menos de cinco años.


Revista Capital
5 de diciembre de 2003

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